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Presented by: UT El Paso / Austin Cooperative Pharmacy Program & Paso del Norte Health Foundation

Kratom


Compilation by Armando Gonzalez Stuart, PhD.
Kratom

Nombre Científico:

Mitragyna speciosa

Familia Botánica:

Rubiaceae

Otros Nombres Comunes:

Biak-biak, giam, gra-tom, kadamba. ketum, akuam, kraton, ithang, lugub, thom, mambog, puri (Pantano et al, 2016; Quattrocchi, 2012).

¿Donde se encuentra?

Kratom es un árbol de porte mediano nativo del sureste de Asia (Mabberley, 2017; Ratsch, 2005), aunque existen otras especies relacionadas (M. ciliata, M. stipulosa, y M. inermis, por ejemplo), que se encuentran en el África tropical (Iwu, 2014; Assi and Guinko, 1991).

Parte(s) de la planta utilizada(s):

Principalmente las hojas.

¿Cómo se usa?

Las hojas se sumergen en agua caliente para hacer un té (con miel u otros edulcorantes para así reducir su sabor amargo). Éstas también se pueden calentar y machacar para ser aplicadas externamente como emplastos o pulverizadas y tomadas como cápsulas. Las hojas pueden ser fumadas o también mascadas secas o frescas. Algunos suplementos botánicos pueden contener kratom sólo o en combinación con otras plantas (Pantano et al., 2016; Quattrocchi, 2012; Ratsch, 2005).

¿Para qué se usa?

Las hojas contienen varios ingredientes activos (principalmente alcaloides) alucinógenos y pueden causar psicosis, ser estimulantes (euforia) o actuar como sedantes también. Adicionalmente, los compuestos fitoquímicos de la planta pueden tener efectos analgésicos, astringentes, estimulantes y tónicos. La planta se ha usado popularmente como un substituto del opio, pero ha sido prohibida en varios países del mundo debido a la naturaleza potencialmente adictiva de algunos de sus componentes (Anwar, 2016; Pantano, 2016).

Kratom contiene substancias químicas que poseen efectos opiáceos (analgésicos o sedantes). Además, esta especie contiene dos compuesto químicos psicoactivos, los cuales poseen efectos tanto estimulantes (mitraginina), como también sedantes o narcóticos (7-hidroximitraginina) (Griffin, 2016; Ratsch, 2011).

Estudios llevados a cabo por Váradi et al. (2016), sugieren que los compuestos químicos de kratom y sus análogos pudieran constituir una nueva generación de fármacos contra el dolor. Hasta el descubrimiento de los constituyentes químicos del kratom, se creía que los compuestos opiáceas sólo se encontraban en la amapola (Papaver somniferum-Papaveaceae).

Los productos a base de kratom también se usan en Asia como anestésicos locales al igual que para tratar varios problemas de salud como hipertensión arterial, diabetes, disentería, parásitos gastrointestinales y dolores de estómago. Las hojas pueden aplicarse externamente como emplastos, solas para curar heridas o bien combinadas con otras plantas medicinales para tratar la esplenomegalia (un agrandamiento anormal del bazo). Los nativos de varios países de Asia consumen las hojas por su efecto estimulante, así como para combatir la fatiga y como un substituto para el opio. Los compuestos químicos de la planta ejercen un efecto parecido a la morfina en dosis altas (Pantano et al., 2016; Ismail et al., 2017).

El kratom se emplea en algunos países como tratamiento contra la adicción al opio (Wiart, 2002). Sin embargo, algunas fuentes indican que el uso de kratom podría ser potencialmente más peligroso que el opio (Ismail et al., 2017; Mabberley, 2017).

Los dos principales alcaloides del kratom, mitraginina y 7-hidroximitraginina, modulan receptores opioideos y ejercen sus efectos como agonistas parciales de los receptores mu-opioideos y son antagonistas competitivos en los receptores opioideos kappa y delta. Estos compuestos fitoquímicos también parecen ejercer diversas actividades en otros receptores cerebrales, incluyendo a los receptores adrenérgicos, serotonérgicos y dopaminérgicos, por ejemplo. Esto podría proveer una explicación para el complejo perfil farmacológico de los extractos crudos obtenidos de esta planta (Krugel and Grundmann, 2017).

Se encontraron dosis muy altas del alcaloide mitraginina en los cuerpos de dos personas que murieron después de ingerir un producto que contenía kratom. Sin embargo, la causa de muerte en ambos casos no fue debida principalmente a este compuesto (Domingo et al., 2017).

Productos elaborados en base a esta planta se usan en la medicina tradicional de Tailandia y Malasia para tratar varios problemas de salud, incluyendo lombrices intestinales, tos, diabetes, hipertensión arterial, dolor musculo-esquelético crónico y gastroenteritis. Las hojas también se usan por su efecto antipirético (para reducir la fiebre), así como por sus efectos anti-inflamatorios y analgésicos. Aunque se ha comprobado que la planta posee aplicaciones medicinales importantes, el uso irresponsable del kratom para fines “recreativos”, solo o en combinación con otras substancias (cafeína, alcohol y ciertos productos farmacéuticos), se ha esparcido a varios países del mundo, incluyendo los Estados Unidos. Reportes provenientes de Tailandia mencionan que la ingestión de una combinación (llamada “coctel”) de kratom, la cual también contiene otras substancias químicas, incluyendo ciertos fármacos, ha causado la muerte a varias personas. Adicionalmente, en Suecia, un producto que presuntamente contenía kratom, además de cafeína y un fármaco analgésico (O-desmetiltramadol), causó la muerte de nueve personas (Pantano et al., 2016). Varios productos a base de kratom que se anuncian por la red de internet presuntamente contienen algunos de sus principales ingredientes activos (Griffin et al., 2016).

Anwar et al. (2016) evaluó las llamadas telefónicas hechas a los centros de control de envenenamientos en los Estados Unidos en un período de cinco años (del 2010 al 2015), en relación al uso del kratom. Los resultados mostraron que hubo un incremento diez veces mayor en el número de llamadas (de 26 en 2010 a 263 en 2015). Aproximadamente el 90.2% (595) de las personas que llamaron dijeron que habían ingerido la planta. Dentro de estas llamadas, algunos reportaron haber usado el kratom combinado con otras substancias (exposiciones múltiples). Las otras substancias comúnmente reportadas incluyeron etanol (alcohol), otras plantas, fármacos benzodiacépinicos, narcóticos y acetaminofén (paracetamol).

Un hombre de 23 años de edad fue admitido a la sala de emergencias de un hospital, quejándose de que durante los 4 días anteriores había tenido ictericia indolora, excremento de color claro y orina oscura. Esto fue 7 días después de su más reciente ingestión de un producto que contenía kratom. Este caso es un ejemplo más de la toxicidad potencial para el hígado que posee esta planta. Algunas personas emplean al kratom como psico-estimulante, ya que su uso es legal actualmente en varios países (Drago et al., 2017).
Un caso de hepatitis aguda en un hombre de 31 años, causado por la ingestión de un té de kratom, fue exitosamente tratado con N-acetilcisteína (Mousa et al., 2017).

Fluyau and Rivadigar (2017) mencionan que los ingredientes bio-activos de la planta demuestran ciertos beneficios, tales como acciones sedantes y estimulantes, además de efectos anti-nociceptivos (que disminuyen el dolor). Los compuestos contenidos en kratom aparentemente inhiben la liberación de medidores pro-inflamatorios y la permeabilidad vascular, además de estimular el sistema inmunológico. Adicionalmente, la planta posee acciones antidepresivas y anoréxicas. A pesar de ciertos efectos benéficos, el kratom puede también tener un lado negativo, causando arritmias cardíacas, ataques, interferir con la memoria, colestásis hepática, coma y en ciertos casos, la muerte. El uso de kratom puede también provocar diversas manifestaciones psicológicas contradictorias, que van desde la euforia y sensación de relajación, hasta la manifestación de síntomas serios, incluyendo psicosis, hostilidad y comportamiento agresivo.

Un hombre de 22 años presentó con dolor severo de cabeza, desorientación y afasia después de ingerir el medicamento conocido como Adderall y un producto que contenía kratom. La presión arterial del paciente inicialmente fue alta, pero retronó a niveles normales después de ser admitido al hospital. Este caso sugiere que la ingestión de productos que contengan kratom puede causar un síndrome de encefalopatía posterior reversible. Lo anterior debe tomarse en cuanta cuando pacientes son admitidos a centros de emergencia hospitalaria presentando síntomas como cefaleas (dolor de cabeza), confusión y perturbaciones visuales (Castillo et al., 2017).

Un estudio llevado a cabo por Lydecker et al. (2016) encontró múltiples productos empaquetados de kratom, los cuales probablemente contenían concentraciones artificialmente elevadas del compuesto 7-hidroximitraginina. Este alcaloide es el principal compuesto activo asociado con algunos de los efectos secundarios nocivos sobre los usuarios de la planta. Ya que el control de calidad de varios productos herbarios es menos que óptimo en muchos países del mundo, los autores enfatizaron la gran importancia de incrementar la supervisión de los suplementos nutricionales y herbarios que contengan kratom.

Seguridad / Precauciones

  • El uso irresponsable de productos que contengan kratom puede producir efectos adversos y severos contra la salud, especialmente cuando la planta es consumida junto con alcohol y/o drogas o fármacos, con propósitos “recreativos” (Anwar et al., 2016; Drago, et al., 2017).
  • En su publicación intitulada, “Drugs of Abuse” (Drogas de Abuso), la DEA menciona al kratom como una “droga preocupante” (DEA, 2017).
  • Varios investigadores mencionan que, debido al aumento en la preocupación en varios países en relación al potencial de abuso de esta planta, es necesario llevar a cabo una evaluación juiciosa sobre sus posibles beneficios y riesgos (Warner et al., 2016; Brown et al., 2017).
  • Según Fluyau and Rivadigar (2017) los beneficios potenciales del kratom se ven minimizados por sus posibles efectos secundarios. Estos autores opinan que esta planta puede causar riesgos a la salud desde el punto de vista tanto fisiológico como psicológico, e incluso posiblemente causar la muerte.
  • Las intoxicaciones mortales que se han documentado por la ingestión de esta planta usualmente no involucran el uso del kratom por sí solo, sino en combinación con otros diversos productos, incluyendo ciertos adulterantes y medicamentos (Anwar et al., 2016; Lydecker et al., 2016; Domingo et al., 2017; Kruegel and Grundemann, 2017).
  • La Agencia para el Control de Drogas de los Estados Unidos (Drug Enforcement Agency) o DEA anunció en agosto 30 del 2016 su intención de clasificar al kratom como un fármaco o droga dentro del llamado “Schedule I” (una substancia peligrosa para la cual no se conoce ningún valor medicinal). Sin embargo, el 12 de octubre del mismo año, la DEA retiró su intención, debido al apoyo a favor del kratom a nivel popular y de algunos miembros del congreso federal (Griffith and Webb, 2017). una planta peligrosa
  •  En 2017, la DEA sigue insistiendo en clasificar a esta planta como Schedule I. En caso de lograrlo, el consumo del kratom quedaría fuera de la ley dentro de los Estado Unidos.

Antes que decida tomar alguna planta medicinal o suplemento herbario, asegúrese de consultar primero con un profesional de la salud. Evite el autodiagnóstico y la automedicación: ¡Sea precavido (a)!

Referencias:

Anwar M, Law R, Schier J. Notes from the Field. Kratom (Mitragyna speciosa) Exposures Reported to Poison Centers — United States, 2010–2015. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 2016; 65:748–749. DOI: http://dx.doi.org/10.15585/mmwr.mm6529a4.

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